jueves, 28 de enero de 2016

Educación y diversidad sexual

Los más conservadores reaccionarán mal con solo ver el título. Habrá todo tipo de reacciones, a favor y en contra, y sin necesidad de haber avanzado de esta línea. Porque solo el título ofende a algunos, y a otros tantos los emociona. El sexo siempre ha sido un tabú, por generaciones, no importa quién hable o no de él. Así ha sido por costumbre, tema vetado, es casi como hablar de drogas. Entonces llego a la conclusión de que se lo trata de similar manera, por la misma razón: ignorancia.

A uno desde chiquito le asignan una identidad sexual, sin que uno esté en capacidad siquiera de entender qué es eso. A un recién nacido solo le importa comer, cagar y dormir, pero si es niña, lo primero que hacen es perforarle las orejas. Y la ropita (así, en diminutivo), obligatoriamente es celeste para los niños, y rosada para las niñas. El amarillo, el verde y el blanco también aparecen en la paleta,  siempre en colores pasteles, pero en menor cantidad. Usualmente se recurre a ella cuando los padres no están seguros del sexo del bebé, así que quieren evitar escenarios incómodos. Como si a los recién nacidos los incomodara de qué color los visten.

Y cuando van creciendo: el cabello largo para las niñas, y corto para los niños. Los niños con pantalón y camiseta, las niñas con vestidito (insisto en los diminutivos). Los niños no lloran, las niñas tienen derecho a llorar, pues son sensibles. Los niños juegan pelota, hasta a la guerra, y las niñas con muñecas. Aunque he visto a todas las edades, que a las niñas (y mujeres) les gusta, en mayor o menor medida, participar en actividades deportivas con hombres, porque es más divertido que asumir roles caseros, pero normalmente no lo hacen porque no las dejan. Si alguna no es reprimida por sus padres, aprenden a divertirse de manera sana, haciendo deporte, tratando por igual a las personas del otro sexo, y hasta se desarrollan más saludablemente. Sin embargo, muchos padres no permiten que sus hijas practiquen deportes clásicamente masculinos, porque "eso es cosa de hombres", o peor aún "se hacen machonas". Qué pecado. Qué ignorancia. Solo quieren divertirse, y sanamente. ¿Y si el niño quiere jugar con muñecas? No joda. Qué maricón. Dale un balón y mándalo a la calle. Que se haga hombre a patadas.

Van creciendo, y empiezan las diferencias físicas, provocadas por el desarrollo hormonal. Y muchos llegan al desarrollo, sin tener la menor idea de qué está pasando. Saben que están creciendo, muchos sueñan con crecer, pero la mayoría empieza el desarrollo desinformados. En el caso de los hombres no es mayor problema: crecen, se hacen más fuertes, les empiezan a salir músculos, les cambia la voz. A lo mucho se les explica que ya es hora de usar desodorante, y se los introduce en el delicado arte del afeitado. Pero no se les dice que tenga cuidado en dónde lo meten. Todo hombre en desarrollo se mata a pajas, pero pocos reciben información apropiada de sus padres sobre ETS, reproducción, y responsabilidad, es decir, educación sexual. La mayoría deja esta tarea a la escuela o colegio, pues para eso está. Porque les da vergüenza hablar del tema, porque en realidad no saben del tema, solo saben que el pene sirve para introducirlo en la vagina (o el orificio de su preferencia).

El caso de las mujeres es más preocupante. Aún en estos tiempos, algunas llegan a tener su primera menstruación sin tener idea de qué les está pasando (al mejor estilo de Carrie), y recién se enteran que el paso de niña a mujer es más complejo. Pero reciben más información sobre cómo peinarse, maquillarse, cuánto deben comer y cuánto deben pesar, que sobre su responsabilidad en la reproducción. Se les enseña a verse atractivas, a cocinar, a lavar, planchar, trapear, y todo lo que necesitan para que un hombre se fije en ellas. Porque a los hombres no se les enseña todo eso, porque se supone que la mujer debe saber. Se complementan, porque se necesitan. Y tal vez en otros tiempos esto funcionó, pero la sociedad ha cambiado, ha evolucionado.

Hasta ahí, todo "en orden". ¿Y qué pasa cuando al hombre le gustan los hombres, o a la mujer le gusta otra mujer, o ésta quiere más libertad que la establecida por la sociedad? Alguna vez escuché: "lo peor que le puede pasar a un padre es tener una hija puta, o un hijo maricón". Uno creería que peor es no tener con qué alimentar a sus hijos, pero en fin, cada uno tiene sus prioridades. ¿Qué se hace con estas diversidades sexuales? En mi época, la educación sexual del colegio solo explicaba el funcionamiento del aparato reproductivo, se enfocaban en la parte fisiológica, ¿pero y la parte psicológica? Esa guía siempre faltó. En esa educación sexual lo único que se dijo sobre homosexualidad fue la definición del término, y entonces aprendimos que los "maricones" en realidad son homosexuales. No se dijo si era bueno, era malo, o era normal. Porque de eso no se habla en el colegio. Después los hijos cuentan en casa lo que aprendieron en el colegio, y al día siguiente un grupo de padres se presentarían en las afueras del colegio con antorchas encendidas exigiendo que se expulse al profesor que enseña esas perversiones. Porque la homosexualidad no solo era tabú, era prohibida por la sociedad, reprimida.

Y entonces la gente conforme va desarrollándose, se da cuenta de que empieza a sentir cosas que se supone no debe sentir. Y se dan cuenta de que si dicen lo que sienten, serán rechazados, objeto de burla, incluso golpeados, y en casos más extremos, enviados a un psicólogo o psiquiatra. Claro, que ambos profesionales enseguida le dirán a sus padres que la homosexualidad dejó de ser considerada enfermedad hace años por la OMS, pero ellos se irán indignados, y buscarán tratamientos o clínicas de deshomosexualización (¿?), porque no es posible que ellos estén pasando por esto. Por alguna razón, la mayoría de padres sienten que ellos son afectados negativamente, cuando sus hijos sacan el valor de admitir su homosexualidad. Primero, no tiene nada de malo, y segundo, no tienen idea del valor que deben haber reunido sus hijos para admitir su verdad. Eso forma carácter, y es más saludable que vivir reprimido. También hay excepciones de padres que apoyan a sus hijos, pero igual nuestra sociedad ejercerá presiones, discriminará y prejuiciará la homosexualidad.

Y... ¿a quién perjudica la homosexualidad? Hasta donde yo sé, a nadie. Si dos hombres deciden profesarse cariño, ¿debe ofender al resto? Admito que cuando uno presencia una escena así, se siente medio fuera de sitio, pero es básicamente por la falta de costumbre, no porque se esté cometiendo un crimen contra la sociedad. Ah, pero por alguna razón, a los hombres no nos molesta ver a 2 mujeres besándose. Es que el porno nos ha ayudado a ser tolerantes.

Menos mal la sociedad ha progresado, y de a poco la homosexualidad ha sido tolerada y aceptada, e incluso algunos son tildados de héroes por salir del clóset (lo cual me parece exagerado). Y mientras más dinero tengas, menos importa con quién te quieras acostar (siempre y cuando seas soltero). Que vivan la libertad y la diversidad. Como debe ser. Pero... ¿y qué pasa con los derechos?

Si una pareja homosexual quiere casarse, ¿por qué no lo puede hacer? He escuchado que el matrimonio gay va a arruinar a la familia tradicional. No entiendo por qué, si usted es heterosexual, evite casarse con una persona homosexual, y no tiene por qué verse afectado. He escuchado que atenta contra los valores. ¿Que una pareja quiera casarse, atenta contra los valores de quién, exactamente? No soy de los que defiende el matrimonio, pero si 2 personas deciden en pleno uso de sus facultades mentales que quieren pasar juntas el resto de sus vidas, y encima quieren un papel que lo certifique, ¿Por qué se los voy negar? Que se jodan la vida igual que las parejas heterosexuales. Y si se arrepienten, también estará disponible el divorcio homosexual.

miércoles, 27 de enero de 2016

Política, poder y servicio

Política. Condenado tema del que detesto hablar, y aquí estoy otra vez. Me pregunto si en algún momento realmente fue la rama de la moral que se supone debía ser, enfocada al servicio público y ordenada por el bien común. La idea es bonita, pero en el momento que el primer político se dio cuenta del poder que tenía, y empezó a beneficiarse de él... nos jodimos todos.

¿Qué habrá ocurrido primero? ¿Que aquel político se dio cuenta del poder obtenido, y empezó a negociar usando los favores como moneda... o alguien de afuera, de perfil bajo, le calentó la oreja con lo que podían hacer, y empezaron a intercambiar favores por dinero? Cualquiera que haya sido el escenario, generó una bola de nieve ancestral que sigue rodando hasta nuestros días. Y en este punto, no estoy seguro de si dicha bola arrastra consigo solo a quien desgraciadamente se topa con ella, o también hay gente que la busca y se atraviesa en el camino, para sumergirse en ese mundo y nunca salir de él.

Una buena parte de los servidores públicos (no todos), son cualquier cosa, menos servidores públicos. Sirven a intereses personales o de terceros con suficiente dinero o poder para que hacer que sus intereses particulares se conviertan en interés público. Y ocurre especialmente con los de elección popular. Para lograr un cargo de este tipo hoy en día, uno no necesita ser profesional en rama alguna, basta con ser popular, sonreír siempre, ser extrovertido en la tarima, fluido de palabra... y saber pedir favores. Porque uno no llega a ningún lado en este medio sin pedir y pagar favores. Una campaña política es costosa, no se trata solo los espacios publicitarios contratados y controlados por la autoridad electoral; una campaña política implica ir a todo barrio y pueblo que a uno se le ocurra, montar tarima, show, animador, traer artista invitado si se puede, regalar souvenirs con nombre y rostro impreso del respectivo candidato, tener un equipo que se encargue de todo eso, la infraestructura, la coordinación, alquiler de equipos, de edificios para oficinas, etc... ¿y quién paga eso? Personas o empresas que apoyan las respectivas candidaturas. Los apoyos pueden llegar a las decenas o incluso miles de dólares, si es que acaso no millones. Estos rubros no los cubre el CNE. Y el candidato tampoco los paga de su bolsillo. Los paga con favores. Agradece a quienes los ayudaron a llegar al poder, creando escenarios políticos y económicos que favorezcan a los aportantes de su campaña.

Y durante toda esta campaña, ¿qué necesita decir el candidato? Básicamente, siempre lo mismo: ofrecer planes de viviendo económica, bajar los impuestos, mejorar la economía, traer inversión extranjera, meter presos a los corruptos, y a esa base, agréguele ingredientes al gusto, que pueden incluir invitaciones a chupar, o traer de vuelta al pobre ex-presidente refugiado en el extranjero (déjenlo volver). Se puede agregar insultos a la supuesta honra de los contrincantes, pero depende del público.

¿Y las propuestas? ¿Qué pasó con las propuestas? Casi nadie las escucha. Medio mundo pide propuestas nuevas, pero no hay tiempo de exponerlas, si las hubiere. Y la verdad, hacer propuestas, de cualquier tipo, me parece demagogia pura. Uno llega al poder en un país del cual solo conoce la versión oficial, las estadísticas maquilladas, los indicadores acomodados, y línea muy fina que hace que se confunda la inversión con el gasto. Uno puede llegar con grandes planes y buenas intenciones, pero si el gobierno saliente ya comprometió los ingresos y gastos para los siguientes 10 años, no queda más que convertirse en administrador, optimizar recursos, y sacar el país a flote con lo que queda de él.

Dicho esto, me arriesgaría a votar por alguien que diga la plena: alguien que no ofrece nada porque no sabe si tendrá los recursos para cumplir, alguien cuya bandera sea el bien común, sin atarse a ideología alguna, ya sea izquierda, derecha, centro, arriba, abajo, o de ladito. Alguien que le devuelva a la política su prestigio, y nuevamente la enfoque al servicio púbico. Alguien que no tenga que pagarle favores a nadie. Alguien, que no existe.

domingo, 24 de enero de 2016

Feminismo y otras yerbas

Antes de desarrollar el tema, algo de contexto. El machismo, en su más pura definición, es la actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. Si desea puede consultarlo en el diccionario de la R.A.E., o puede pegarse una leída de confianza en wikipedia, sin compromiso. En este punto, todo el mundo sabe que el machismo está mal, y debe ser erradicado - aunque hay que admitir que hay chistes machistas que son buenísimos, y los gozan tanto hombres como mujeres -, pero en lugar de erradicarlo con educación adecuada a las nuevas generaciones, hay quienes decidieron "combatir el fuego con fuego", y si bien al principio las ideas estuvieron acompañadas de buenas intenciones, en la práctica algunas contradicciones empiezan a surgir, y se armaron nuevos movimientos, cada cual con su propia perspectiva; y si alguien trata de opinar en contra, es insultado y catalogado de poco tolerante, y casi automáticamente uno se convierte en cerdo machista opresor que forma parte del patriarcado.

A continuación una breve descripción de los movimientos a los cuales me refiero:

Feminismo:
Es un conjunto de movimientos culturales, políticos y económicos que buscan la reivindicación de los derechos femeninos, así como cuestionar la dominación y la violencia de los varones hacia las mujeres y la asignación de roles sociales por cuestiones de género. En la teoría suena bonito, y las intenciones parecen ser nobles, pero la lucha resulta difícil cuando buena parte del machismo tiene origen religioso, y el adoctrinamiento religioso normalmente se da desde la infancia. Recordemos que en el catolicismo, la mujer es el origen de todos los males (y eso que Lilith no es parte de la historia oficial), y se me hace incongruente que una mujer exija ser tratada como igual, a la vez que se declara devota de una religión que la denigra. Cada cual tiene derecho a creer lo que quiera, pero hay que tener un poco de coherencia. Latinoamérica es la región en la que predomina el machismo, y a la vez es la región con mayor cantidad de creyentes católicos. Les aseguro que no es coincidencia. Tengan en cuenta que no todas las mujeres automáticamente son feministas, así como no todo hombre es machista.

Las feministas se consideran independientes, empoderadas, autosuficientes... pero más de una se ofende si uno considera dividir la cuenta en una salida. Y no suelen ser de las que toma la iniciativa e invita a un hombre que le gusta a salir. Es más, se suelen hacer las difíciles, porque uno debe luchar por ellas. (Estoy generalizando, hay muy honorables excepciones). Se me viene a la mente un dicho: "feministas hasta que se casan".

Feminazismo:
Aquí es donde la cosa empezó a ir mal. La acuñación del término "feminazi", es un obvio acrónimo entre el término "feminismo", y el "nazismo", haciendo referencia a un régimen totalitario, que en cierta forma pretende arrebatar derechos y parte de su dignidad e identidad a los hombres... por el simple hecho de haber nacido hombres. Son fáciles de distinguir, pues el término "feminazi" les ofende, pero no tienen inconveniente referirse al hombre en general como "macho opresor", así como en utilizar de manera recurrente términos inventados por ellas como "patriarcado" y "falocentrismo". Su objetivo no es la igualdad, es la superioridad de la mujer, buscando (aunque lo nieguen) que los hombres pasen a ser tratados como ciudadanos de segunda, como una forma de compensación a los malos tratos que las mujeres históricamente han recibido. Cabe anotar que estas mujeres no tienen idea de lo que está hablando, pues la mayoría nació en los 70's y 80's, y en la actualidad la mujer está muchísimo más empoderada que hace 100 años, ya que si no fuera así, hoy ni siquiera tuvieran derecho a hablar. Por lo general el hombre promedio evita a este tipo de mujeres, a menos que sea masoquista, y se disfrace de feminista.

Este grupo, al referirse a la violencia intrafamiliar, solo habla de la violencia en la que el padre de familia (hombre) agrede a su mujer o a sus hijos, y flagrantemente ignora que la mujer también puede ser autora de la violencia contra los demás miembros de su hogar. Por esto, se han implementado los juzgados y comisarías de la mujer, cuando deberían estar enfocadas a toda la familia. ¿Qué pasa si la pareja es lesbiana? ¿No hay un vacío legal ahí? ¿Este tipo de violencia intrafamiliar es o no violencia de género? A fin de cuenta, una mujer es la víctima. Otra barbaridad es el femicidio/feminicidio. Si un hombre mata a una mujer (no estoy justificando el asesinato), casi automáticamente la figura no es homicidio, sino femicidio, lo convierten en un problema de género. ¿Y si es una mujer la que mata a otra, así sea un homicidio pasional? Así es, homicidio simple.

A pesar de esto, la feminazi no tiene problemas en relacionarse con hombres, pero de preferencia deben compartir su visión de género, y en caso de una relación, ella deberá ser dominante y el hombre sumiso, pues si fuese de otra manera, el hombre es considerado agresor. A algunas (no a todas) se les quita lo extremista y empiezan a ver el mundo con otros ojos y a buscar más la igualdad en el momento que afrontan la maternidad.

Misandria/Hembrismo
Esto es perversión pura. Este grupo no busca combatir el machismo, es el odio o aversión hacia los varones o la tendencia que consiste en despreciar al hombre como sexo y con ello todo lo considerado masculino. Consideran la existencia del género masculino innecesaria, siendo el hombre aberrante, rechazable, despreciable, tóxico, nocivo, inútil, y todo término aquel que puedan utilizar para deshumanizar al hombre. Esta gente necesita tratamiento psiquiátrico urgente. Por supuesto, la tendencia sexual predominante es la homosexual, aunque a este punto suele llegarse producto de decepciones o maltrato de parte de una o más figuras masculinas, llevando a pronunciar la famosa frase "todos los hombres son iguales" (si escuchan esta frase, corran). Algunas prefieren declararse asexuales. Cuando les pica el bichito de que quieren ser madres, recurren a la inseminación artificial (para eso sí sirven los hombres), y en algunos casos suelen deponer posturas al enterarse de que van a ser madres de un varón... tambien hay los casos en que al venir el niño al mundo lo tratan como la peor basura que existe, y están las radicales que al enterarse del sexo del futuro bebé, deciden abortarlo (sí, ha pasado). En casos como estos, considero necesario un examen psicológico, y uno psiquiátrico, antes de proceder con la inseminación artificial. Si no pasa cualquiera de los 2, se le niega el derecho a ser madre, hasta que cambie de proceder, a menos que decida llevar a cabo la inseminación a la antigua, con un "despreciable" acto sexual de por medio.

Como mencioné antes, el feminismo tenía buenas intenciones, pero lo que debió buscarse fue el igualitarismo, aunque el mismo también tenga sus detractores. Igualdad de derechos y oportunidades para todos, y que sobresalgan los mejor calificados. Ganaríamos como especie. Y si a pesar del igualitarismo, una familia termina conformándose de la manera clásica (hombre trabajando y mujer en casa cuidando hijos), pues que sea porque en la familia se llegaron a acuerdos, y no por imposiciones de género. Y si el hombre es quien se queda en casa cuidando hijos, y es la mujer quien mantiene el hogar, el hombre tampoco debe llevar etiquetas como "mantenido" o "vividor". La igualdad es para todos.

martes, 19 de enero de 2016

Volveré a anular mi voto

Hoy en la ciudad de Cuenca se reunieron buena parte de los líderes de la oposición, entre ellos Jaime Nebot, Ramiro González, Cinthya Viteri, Carlos Falquez, César Rodríguez, Leonardo Viteri, Luzmila Nicolalde, Fernando Aguirre, entre otros. Son de varios partidos políticos, pero al parecer, están formando un frente común capaz de derrotar a Alianza País en las próximas elecciones, y tratar de que la derecha vuelva a gobernar. La situación es muy diferente a lo que se vive en Venezuela, pues Correa no es Maduro (menos mal), y es más inteligente y está mejor asesorado que su homólogo venezolano. Maduro se cae por por su propio peso, y cada vez que intenta arreglar las cosas parece que la caga más, mientras Correa hace malabares con la economía e indicadores, a la vez que intenta cambiar nuestra perspectiva asegurando que él tiene la razón, y todos los que están en su contra están equivocados. Parece que de a poco está bajando el tono confrontativo (de a poquito, fíjense), tal vez porque hay elecciones más o menos cerca y tiene que recuperar la simpatía de toda la gente que le está dando la espalda poco a poco.

En teoría, suena interesante el tener una derecha unida... pero no es que sean tan unidos. No van a hacer una lista única, cada partido va a sacar sus listas para asambleístas, y hablando de candidato presidencial, ni de chiste van a llegar a consenso para sacar un candidato único. No se trata de ideologías, se trata de que todos quieren el poder. Y ese es el punto. Esta concertación, convergencia, o como quieran decirle, no trae propuestas, agenda para el cambio, ni un ofrecimiento. Solo se unen para que Alianza País no siga con la mayoría legislativa que tiene, y por ende, todo lo demás es ganancia. Es una lucha entre la antigua partidocracia, y la nueva partidocracia. Sí, porque Alianza País es la nueva partidocracia, el término que acuñaron para referirse despectivamente a sus predecesores, ahora les queda a ellos. Y la verdad no sé si realmente haya ganadores en esta contienda.

Me atrevo a pensar mal, y lanzo mi interpretación de la futura contienda por Carondelet: Correa decidió no lanzarse nuevamente de candidato inmediatamente, porque tiene serias dudas sobre si esta vez podría ganar, ya que el desplome de los precios del petróleo sacó a la luz la falta de criterio para manejar ingresos por un barril de petróleo que tenía precios exagerados, sin motivo alguno. Yo, que no soy economista, estaba seguro de que esos precios no podían durar mucho tiempo (aunque duraron más de lo que esperaba), y después de eso vendría un desplome (aunque no esperaba un desplome tan exagerado). En fin, entró dinero en exceso que no se supo administrar ni ahorrar, el estado ante la falta de dinero poco a poco empezó a retrasarse en pagos a proveedores, provocando una recesión (que Correa niega) ya que medio mundo, directa o indirectamente, trabajaba con el estado (soy de esos). Quedó claro que el estado se dedicó a despilfarrar dinero, y ahora no sabe qué hacer, y siendo alarmistas (que no suelo serlo), diría que el estado está al borde de la banca rota... pero probablemente Correa saque uno que otro cuadro estadístico que indique otra cosa. Lo malo de las estadísticas, es que la misma realidad puede ser mostrada de varias maneras, dependiendo de aspecto de dicha realidad que realmente quieres mostrar.

En fin, ante este panorama incierto, Correa decide dar un paso a un costado, que exponerse a perder su primera elección. Pero el país que deja, no pinta bien. El próximo presidente que venga hará números, se dará cuenta de que la cosa es insostenible, y adivinen qué: ¡paquetazo! Correa ha sido inteligente y ha mandado todas sus medidas de a poquito, de manera que no se sienten, pero la derecha suele ser extremista en materia económica, y lanza todo de golpe. Y hablando de golpes, el nuevo presidente se expondrá casi inmediatamente a uno, debido a las medidas que deberá tomar para intentar obtener recursos para sacar el país adelante. Entonces, si la asamblea sigue estando a su favor (probablemente), aplicarán la muerte cruzada, y nuevamente llamarán a elecciones... y adivinen qué ex-presidente, que nunca ha perdido una elección, y que para entonces habrá tenido unos meses de descanso para renovar energías, se postulará. Ese mismo, Correa. Y como el pueblo vio que Correa tuvo años buenos (porque sí los tuvo), lo volverán a elegir. Y entonces este renovado Correa le pedirá a los ecuatorianos poner el hombro, aunar esfuerzos, apretarse el cinturón, y pondrá una serie de medidas, de a poquito (o paquetito), que harán lo mismo que el paquetazo... pero con mejor publicidad. Después de eso, el resto es ganancia para Correa.

El panorama pinta feo para cualquiera que se lance. Y no solo por lo que va a pasar si gana, si no que ninguna de las opciones me convence. Lasso no convence ni a su madre, Alvarito no convence ni a su mujer, Dalo no tiene la menor esperanza, espero que sea mentira lo de José Delgado, no sé si Lucio sea tan cara de tuco de volver a intentarlo, y si Correa se lanzaba, como están las cosas, dudo que gane. Probablemente sea la elección con las peores opciones en la papeleta. Si fuera un restaurante, y la papeleta el menú, probablemente preferiría irme a otro restaurante. Pero no es un restaurante, es mi país, no puedo irme a votar a otro lado, y sé que si escojo cualquiera de las opciones disponibles, saldré con un mal sabor de boca, y al día siguiente tendré un chuchaqui moral. Una vez más, y quién sabe cuántas veces más, anularé mi voto.

jueves, 14 de enero de 2016

Educación vial, o la falta de ella

Me dieron ganas de quejarme del problema del tráfico en Guayaquil. ¿Por qué no? Todo el mundo lo hace... yo solo quiero ser popular. Bueno, hablando en serio, el tráfico en la ciudad involucra no solo a los conductores de automotores y agentes de tránsito, también están incluidos ciclistas, carretilleros, peatones, malabaristas de semáforo, aguateros, etc.

No importa de qué lado del volante estés, siempre hay que tener respeto hacia las leyes de tránsito, hacia los demás, y un poquito de sentido común. Y el sentido común parece ser opcional hoy en día.

Como he sido peatón buena parte de mi vida, y ahora soy motociclista y ciclista (y aplico ocasionalmente la de peatón mientras se pueda), tengo la suerte de poder apreciar el tránsito desde varios puntos de vista, y me tomo la libertad de listar los errores más comunes que ha visto:

Conductores de buses:
Al parecer son los dueños de la calle y las leyes de tránsito no son para ellos. Dejan y recogen pasajeros donde sea porque según alegan "no hay paraderos", pero eso no es excusa para hacer estas maniobras en media calle y exigir que la gente suba y baje al andar. Y saben que están mal porque cuando alcanzan a ver un agente de tránsito cerca, de repente se convierten en conductores ejemplares. Son especialistas en bloquear las intersecciones, porque si vez una luz amarilla, aceleran para que no les coja la roja... así no haya espacio para meter el bus en la cuadra de adelante. Por este tipo de gente es que los usuarios prefieren endeudarse comprando autos (los cuales poco a poco ya no caben en la ciudad) que seguir aguantando maltrato. Y para finalizar... no a todo el mundo le gusta la bachata y el reguetón... ¿por qué insisten? Uno preferiría viajar en silencio.

Conductores de vehículos pesados (exceptuando buses):
Esta gente tiene una mentalidad extraña. Cuando van cargados, son impecables en su maniobrar. Pero cuando no tienen carga, por alguna razón creen que su vehículos dejan de pesar sus respectivas toneladas, y manejan a toda velocidad, y en el caso de las plataformas, o remolques, cuando están vacías, a esa velocidad hacen un ruido que realmente asusta si uno no sabe de qué se trata.

Conductores de camiones semi-pesados y camioncitos:
Esta gente suele tener un comportamiento similar al de los buses, pero en lugar de dejar y recoger gente donde les da la gana, se detienen donde les da la gana a cargar/descargar, siempre y cuando esté cerca del local al que atienden, parecen tener derecho a hacer lo que sea siempre y cuando enciendan las mágicas luces de parqueo. Están dispuestos a hacer doble fila, para asegurarse estar al pie, que avanzar unos 10 metros donde hay suficiente espacio para estacionar, cargar y descargar.

Conductores de camionetas grandes y furgonetas:
Este grupo en particular parece no tener noción de lo grandes que son sus vehículos, especialmente cuando están buscando parqueo en el centro. En las zonas regeneradas especialmente, por ejemplo una Ford F-350 no tiene dónde parquear... así que terminan haciendo doble fila, Y como el vehículo es inmenso, ocupa media calle, y optan por volverse sordos ante los reclamos de los demás conductores a quienes obstaculiza el paso.

Conductores de automóviles:
Normalmente, siempre apurados. Especialistas en contestar el teléfono (lo cual está prohibido), para decir "ya estoy llegando" cuando recién salen. He visto conductores maquillándose, e incluso afeitándose al volante. Son gente a la que no sé si meter presa o darles un premio por la habilidad. En general tienen la costumbre de no poner luces direccionales antes de girar o cambiar de carril, encienden dichas luces cuando ya empiezan la maniobra, como confirmando que van a terminar lo que empezaron. Solo cuando el carro es nuevo suelen usarlas, pero después del primer raspón, ya no les importa. Como siempre andan apurados, se especializan en bloquear las intersecciones, y siempre le echan la culpa al tráfico, como si ellos no fueran parte del tráfico. Si son taxistas, agreguémosle que son capaces de frenar a raya en media calle si alcanzan a ver con el rabo del ojo que alguien los llamó... y se quedan en media calle a que el peatón se les acerque para negociar la carrera.

Conductores de motocicletas:
En general, temerarios por naturaleza. Yo soy motociclista y le tengo miedo a los motociclistas. Esa habilidad de meterse entre los vehículos a toda velocidad, zigzagueando como gritando "BALE BERGA LA BIDA", es fuera de este mundo. Y encima llevan el casco colgando del brazo, porque los despeina, y para rematar, le quitan los espejos retrovisores a la moto porque les estorba al meterse entre los otros vehículos. Y después se preguntan por qué la gente les tiene miedo.

Ciclistas:
Los grandes incomprendidos. No nos quieren en la calle ni en la vereda. Es el medio de transporte más eficiente que existe, sin mencionar el más divertido, y por lo general no es considerada en la infraestructura. En los últimos años uno ve estacionamientos de bicicletas, y ciclovía (por lo general mal diseñadas y no respetadas), pero aún así para los demás conductores los ciclistas estorban, a menos que también sean ciclistas. En ese caso se nota, porque al rebasar usan hasta más del metro y medio necesario para la maniobra. Nótese que hay ciclistas prudentes, y también unos cuantos imprudentes, hay de todo. Ningún grupo es perfecto. Yo mismo me he tenido que trepar a la vereda... porque los vehículos en doble fila, mencionados anteriormente, no dan chance a maniobrar. Opino que los ciclistas urbanos también deberían saber las reglas de tránsito (con curso incluido), hay gente que se mueve como si la ley no les aplicara a ellos, pero también están contemplados, con obligaciones y derechos.

Carretilleros:
Normalmente gente humilde que necesita trabajar, hasta ahí, todo bien. Pero no hay derecho a meter las carretillas en contra vía, de noche, y sin una luz o señal reflectiva que haga notar su presencia.

Peatones:
No sé por dónde empezar. Creen que lo de "el peatón tiene preferencia" es una verdad absoluta, pues NO ES ASÍ. El peatón tiene preferencia en las zonas peatonales. Si el peatón está cruzando por su zona de seguridad, y el semáforo cambia, los vehículos deben esperar a que el peatón termine de cruzar para avanzar. Hasta ahí llega la preferencia. No tienen derecho a cruzar por media calle, esperando que los vehículos se detengan porque "el peatón tiene preferencia". Los pasos peatonales elevados están para algo, úsenlos. Es verdad que algunos están mal diseñados, pero es mejor gastar unos segundos más en usarlos, que perder la vida cojudamente. Yo he estado a punto de atropellar a más de un peatón, tanto a bordo de la bicicleta como de la moto, porque aparecen de la nada queriendo cruzar por donde no deben. Parecen olvidar que los peatones también pueden ser culpados de provocar accidentes de tránsito e ir a la cárcel por ello.

Agentes de tránsito:
Tienen poco tiempo, pero parece que tienen la consigna de escoger entre multar a los infractores, o pegarles una cariñosa puteada. A mi me han dado mi dosis de cariño por pasarme una luz roja (que no servía de nada, pues no había tráfico), y he visto otros dos casos de espontáneas muestras de afecto, al presenciar infracciones leves.

Insisto: respeto hacia las leyes de tránsito, hacia los demás, y un poquito de sentido común. Aplicando esto, en dosis graduales, podemos mejorar entre todos el tráfico de nuestra ciudad.

lunes, 11 de enero de 2016

Que cada cual escoja su veneno

De un tiempo para acá me he topado con que más gente de la que uno cree consume drogas para uso recreativo, siendo la droga de preferencia la marihuana, debido a sus aparentes casi mínimos efectos negativos, si la comparamos con el uso del tabaco y el alcohol, ambas sustancias perfectamente legales, y que pagan impuestos. Los que me conocen saben que el único veneno que consumo es el alcohol, y para mi era normal ver con cierto recelo este mundo de las drogas ilegales, hasta que me di cuenta de que el recelo era porque no sabía absolutamente nada del tema, y había evitado tocar el tema con la gente que la consumía. Con el tiempo me he vuelto más abierto y receptivo con el tema, tanto como se puede sin llegar a consumir, ya que aún no me llama la atención, y he llegado a unas breves conclusiones:

Algunos de los no consumidores en algún momento de la vida hemos llegado a considerar a los consumidores de droga, cualquiera que esta sea, como adictos. Y esto es, gracias a las campañas anti-drogas que llegan a escuelas y colegios, y el respectivo trabajo de (des)información que hace la prensa, cuando esto no es necesariamente verdad. Es cierto que una persona que llega a probar drogas puede volverse adicta... pero también es verdad que puede que no. Depende de la droga (la marihuana es la menos adictiva, y uno puede morir de sobredosis de alcohol... pero no se han reportado sobredosis de marihuana) y de la personalidad del individuo. Hay gente que prueba drogas solo por experimentar, para saber de lo que hablan, de lo que se están perdiendo, y hay gente que se droga para escapar de su realidad. Entonces tenemos una combinación de sustancia adictiva con personalidad adictiva, la peor de las combinaciones. Y están los que se vuelven adictos sin quererlo, porque deben tomar fuertes medicinas (legales) para el dolor, las cuales generan adicción.

Un consumo frecuente, pero moderado, no es adicción. Que alguien sienta necesidad de pegarse un porro de marihuana una vez el fin de semana para relajarse, no lo convierte en adicto. Sería como considerarme alcohólico porque yo necesito pegarme 2 cervezas con un pana en la esquina los fines de semana. Un par de cervezas con los amigos es relajante. Si alguien en lugar de atentar contra su hígado prefiere relajarse fumando algo... ¿estoy en posición de juzgarlo? Evidentemente, no.

Las adicciones no se limitan a las drogas ilegales. La gente puede crear adicción al alcohol, al cigarrillo, a las drogas, al juego, a la comida, a los videojuegos, a navegar en internet, al sexo, a las compras, al trabajo... pero solo las drogas están prohibidas. Si se penaliza las drogas porque son malas para la salud... ¿qué pasó con los demás tipos de adicciones? ¿Por qué el trabajo no es ilegal?

La marihuana aparte de garantizar un vuelo, también es medicina natural, y está comprobada su eficacia en el tratamiento para el dolor provocado por enfermedades de los huesos, que normalmente se trata con medicamientos opiáceos/opióides, los cual provocan adicción. La marihuana en ciertos casos ni siquiera necesita ser consumida para hacer efecto, basta con mezclarla con alcohol, y frotar esta mezcla sobre el área afectada. Y sin efectos colaterales.

En este punto uno se pregunta, ¿por qué la ilegalidad de la marihuana? He escuchado y leído todo tipo de teorías, unas más absurdas que otras. Hay quienes fundamentan la ilegalidad aferrándose a la moralidad, pero si se intenta aplicar el mismo fundamento contra el alcohol, de repente pierde fuerza.

¿Por qué no eliminar la ilegalidad de las ahora drogas ilegales, y convertirlas en drogas reguladas? Que el estado deje de gastar recursos en la lucha contra las drogas, que las regule y cobre impuestos sobre las mismas. Me arriesgo a pensar que el beneficio económico sería interesante.

"Pero qué pasará con los niños y jóvenes que estarían expuestos", pensarán los más moralistas. La cosa es sencilla: hay que aplicar los mismos controles y leyes que tienen el alcohol y el tabaco. Se debe prohibir la venta y el consumo a menores de 18 años. Adicionalmente los padres deben estar pendientes de que sus hijos no consuman estas sustancias mientras sean menores de edad, y predicar con el ejemplo, no consumiendo en presencia de sus hijos. Sencillo, ¿verdad?

Para finalizar... las drogas no acabarán con la sociedad. La sociedad puede escoger acabarse usando cualquiera de las adicciones antes mencionadas, o con una combinación de todas ellas. Que cada cual escoja su veneno.