domingo, 24 de enero de 2016

Feminismo y otras yerbas

Antes de desarrollar el tema, algo de contexto. El machismo, en su más pura definición, es la actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres. Si desea puede consultarlo en el diccionario de la R.A.E., o puede pegarse una leída de confianza en wikipedia, sin compromiso. En este punto, todo el mundo sabe que el machismo está mal, y debe ser erradicado - aunque hay que admitir que hay chistes machistas que son buenísimos, y los gozan tanto hombres como mujeres -, pero en lugar de erradicarlo con educación adecuada a las nuevas generaciones, hay quienes decidieron "combatir el fuego con fuego", y si bien al principio las ideas estuvieron acompañadas de buenas intenciones, en la práctica algunas contradicciones empiezan a surgir, y se armaron nuevos movimientos, cada cual con su propia perspectiva; y si alguien trata de opinar en contra, es insultado y catalogado de poco tolerante, y casi automáticamente uno se convierte en cerdo machista opresor que forma parte del patriarcado.

A continuación una breve descripción de los movimientos a los cuales me refiero:

Feminismo:
Es un conjunto de movimientos culturales, políticos y económicos que buscan la reivindicación de los derechos femeninos, así como cuestionar la dominación y la violencia de los varones hacia las mujeres y la asignación de roles sociales por cuestiones de género. En la teoría suena bonito, y las intenciones parecen ser nobles, pero la lucha resulta difícil cuando buena parte del machismo tiene origen religioso, y el adoctrinamiento religioso normalmente se da desde la infancia. Recordemos que en el catolicismo, la mujer es el origen de todos los males (y eso que Lilith no es parte de la historia oficial), y se me hace incongruente que una mujer exija ser tratada como igual, a la vez que se declara devota de una religión que la denigra. Cada cual tiene derecho a creer lo que quiera, pero hay que tener un poco de coherencia. Latinoamérica es la región en la que predomina el machismo, y a la vez es la región con mayor cantidad de creyentes católicos. Les aseguro que no es coincidencia. Tengan en cuenta que no todas las mujeres automáticamente son feministas, así como no todo hombre es machista.

Las feministas se consideran independientes, empoderadas, autosuficientes... pero más de una se ofende si uno considera dividir la cuenta en una salida. Y no suelen ser de las que toma la iniciativa e invita a un hombre que le gusta a salir. Es más, se suelen hacer las difíciles, porque uno debe luchar por ellas. (Estoy generalizando, hay muy honorables excepciones). Se me viene a la mente un dicho: "feministas hasta que se casan".

Feminazismo:
Aquí es donde la cosa empezó a ir mal. La acuñación del término "feminazi", es un obvio acrónimo entre el término "feminismo", y el "nazismo", haciendo referencia a un régimen totalitario, que en cierta forma pretende arrebatar derechos y parte de su dignidad e identidad a los hombres... por el simple hecho de haber nacido hombres. Son fáciles de distinguir, pues el término "feminazi" les ofende, pero no tienen inconveniente referirse al hombre en general como "macho opresor", así como en utilizar de manera recurrente términos inventados por ellas como "patriarcado" y "falocentrismo". Su objetivo no es la igualdad, es la superioridad de la mujer, buscando (aunque lo nieguen) que los hombres pasen a ser tratados como ciudadanos de segunda, como una forma de compensación a los malos tratos que las mujeres históricamente han recibido. Cabe anotar que estas mujeres no tienen idea de lo que está hablando, pues la mayoría nació en los 70's y 80's, y en la actualidad la mujer está muchísimo más empoderada que hace 100 años, ya que si no fuera así, hoy ni siquiera tuvieran derecho a hablar. Por lo general el hombre promedio evita a este tipo de mujeres, a menos que sea masoquista, y se disfrace de feminista.

Este grupo, al referirse a la violencia intrafamiliar, solo habla de la violencia en la que el padre de familia (hombre) agrede a su mujer o a sus hijos, y flagrantemente ignora que la mujer también puede ser autora de la violencia contra los demás miembros de su hogar. Por esto, se han implementado los juzgados y comisarías de la mujer, cuando deberían estar enfocadas a toda la familia. ¿Qué pasa si la pareja es lesbiana? ¿No hay un vacío legal ahí? ¿Este tipo de violencia intrafamiliar es o no violencia de género? A fin de cuenta, una mujer es la víctima. Otra barbaridad es el femicidio/feminicidio. Si un hombre mata a una mujer (no estoy justificando el asesinato), casi automáticamente la figura no es homicidio, sino femicidio, lo convierten en un problema de género. ¿Y si es una mujer la que mata a otra, así sea un homicidio pasional? Así es, homicidio simple.

A pesar de esto, la feminazi no tiene problemas en relacionarse con hombres, pero de preferencia deben compartir su visión de género, y en caso de una relación, ella deberá ser dominante y el hombre sumiso, pues si fuese de otra manera, el hombre es considerado agresor. A algunas (no a todas) se les quita lo extremista y empiezan a ver el mundo con otros ojos y a buscar más la igualdad en el momento que afrontan la maternidad.

Misandria/Hembrismo
Esto es perversión pura. Este grupo no busca combatir el machismo, es el odio o aversión hacia los varones o la tendencia que consiste en despreciar al hombre como sexo y con ello todo lo considerado masculino. Consideran la existencia del género masculino innecesaria, siendo el hombre aberrante, rechazable, despreciable, tóxico, nocivo, inútil, y todo término aquel que puedan utilizar para deshumanizar al hombre. Esta gente necesita tratamiento psiquiátrico urgente. Por supuesto, la tendencia sexual predominante es la homosexual, aunque a este punto suele llegarse producto de decepciones o maltrato de parte de una o más figuras masculinas, llevando a pronunciar la famosa frase "todos los hombres son iguales" (si escuchan esta frase, corran). Algunas prefieren declararse asexuales. Cuando les pica el bichito de que quieren ser madres, recurren a la inseminación artificial (para eso sí sirven los hombres), y en algunos casos suelen deponer posturas al enterarse de que van a ser madres de un varón... tambien hay los casos en que al venir el niño al mundo lo tratan como la peor basura que existe, y están las radicales que al enterarse del sexo del futuro bebé, deciden abortarlo (sí, ha pasado). En casos como estos, considero necesario un examen psicológico, y uno psiquiátrico, antes de proceder con la inseminación artificial. Si no pasa cualquiera de los 2, se le niega el derecho a ser madre, hasta que cambie de proceder, a menos que decida llevar a cabo la inseminación a la antigua, con un "despreciable" acto sexual de por medio.

Como mencioné antes, el feminismo tenía buenas intenciones, pero lo que debió buscarse fue el igualitarismo, aunque el mismo también tenga sus detractores. Igualdad de derechos y oportunidades para todos, y que sobresalgan los mejor calificados. Ganaríamos como especie. Y si a pesar del igualitarismo, una familia termina conformándose de la manera clásica (hombre trabajando y mujer en casa cuidando hijos), pues que sea porque en la familia se llegaron a acuerdos, y no por imposiciones de género. Y si el hombre es quien se queda en casa cuidando hijos, y es la mujer quien mantiene el hogar, el hombre tampoco debe llevar etiquetas como "mantenido" o "vividor". La igualdad es para todos.

1 comentario:

  1. Respetable opinión, aunque en desacuerdo en algunos puntos que detalleré en mi blog.

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